lunes, 11 de junio de 2012
domingo, 20 de febrero de 2011
Arena XVI Pequeños jardines: Hosokawa, flores silenciosas
miércoles, 18 de julio de 2007
martes, 5 de junio de 2007
Arena XV: Van Gogh, el espejo y el daguerrotipo
Otros autorretratos de Vincent Van gogh. el segundo es el único que está mirando hacia nuestra derecha. ¿Usó Van Gogh también la cámara oscura y el espejo? miércoles, 23 de mayo de 2007
Arena XIV: El espejo y los zurdos
A lo largo de la historia del Arte y la literatura, el espejo aparece cubierto de un poder que va más allá de su propia forma y tamaño.

martes, 15 de mayo de 2007
Arena XIII: El espejo revisitado
pero cuando allí me ví,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí,
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia transcendiendo."
(De "Coplas sobre un éxtasis de alta contemplación",
San Juan de la Cruz, místico y poeta español, 1542-1591)
jueves, 10 de mayo de 2007
Arena XII: El laberinto y el baile de la grulla. El juego de la seducción.
El sempiterno tema de la seducción. ¿No os suena desde ahora el laberinto como más humano?miércoles, 9 de mayo de 2007
Arena XI: El espejo y el laberinto
1. m. Tabla de cristal azogado por la parte posterior, y también de acero u otro material bruñido, para que se reflejen en él los objetos que tenga delante.
Reflexión. (¿De reflejar?¿O de reflexionar?).
Pocos años despues de la aparición de "Alicia en el país de las maravillas", LEWIS CARROL publicaría, como segunda parte, "A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado", superior al primer libro en la utilización de la técnica narrativa y el dominio de las formas expresivas.
Los juegos de palabras, las parodias ocultas, las sorpresas matemáticas y las paradojas lingüísticas son llevados hasta sus últimas posibilidades, de manera tal que la fórmula literaria del absurdo llega al paroxismo laberíntico con este último viaje de Alicia.
Cuento pensado para los niños pero leido -y citado hasta el cansancio- por los adultos.
"... Ahora que si me prestas atención, en lugar de hablar tanto, gatito, te contaré todas mis ideas sobre la casa del espejo. Primero, ahí está el cuarto que se ve al otro lado del espejo y que es completamente igual a nuestro salón, sólo que con todas las cosas dispuestas a la inversa... todas menos la parte que está justo del otro lado de la chimenea. ¡Ay, cómo me gustaría ver ese rincón! Tengo tantas ganas de saber si también ahí encienden el fuego en el invierno... en realidad, nosotros, desde aquí, nunca podremos saberlo, salvo cuando nuestro fuego empieza a humear, porque entonces también sale humo del otro lado, en ese cuarto... pero eso puede ser sólo un engaño para hacernos creer que también ellos tienen un fuego encendido ahí. Bueno, en todo caso, sus libros se parecen a los nuestros, pero tienen las palabras escritas al revés: y eso lo sé porque una vez levanté uno de los nuestros al espejo y entonces los del otro cuarto me mostraron uno de los suyos.
¿Te gustaría vivir en la casa del espejo, gatito? Me pregunto si te darían leche allí; pero a lo mejor la leche del espejo no es buena para beber... pero ¡ay, gatito, ahí está ya el corredor! Apenas si puede verse un poquitito del corredor de la casa del espejo, si se deja la puerta de nuestro salón abierta de par en par: y por lo que se alcanza a ver desde aquí se parece mucho al nuestro sólo que, ya se sabe, puede que sea muy diferente más allá. ¡Ay, gatito, qué bonito sería si pudiéramos penetrar en la casa del espejo! ¡Estoy segura que ha de tener la mar de cosas bellas! Juguemos a que existe alguna manera de atravesar el espeio; juguemos a que el cristal se hace blando como si fuera una gasa de forma que pudiéramos pasar a través. ¡¿Pero, cómo?! ¡¡Si parece que se está empañando ahora mismo y convirtiéndose en una especie de niebla!! ¡Apuesto a que ahora me sería muy fácil pasar a través! Mientras decía esto, Alicia se encontró con que estaba encaramada sobre la repisa de la chimenea, aunque no podía acordarse de cómo había llegado hasta ahí. Y en efecto, el cristal del espejo se estaba disolviendo, deshaciéndose entre las manos de Alicia, como si fuera una bruma plateada y brillante..."
Para los que no os acordéis en que estante del fondo habeis dejado vuestro libro de Alicia y el espejo, la versión completa y con ilustraciones del cuento se encuentra en la red, en éste sítio.
lunes, 7 de mayo de 2007
Vuelta de la realidad

Pensaba titular esta entrada "Vuelta a la realidad". Pero la realidad que concibo se acerca más al fin de semana que acabo de disfrutar, que a la semana que me espera.
Playa, a veces con la mente en blanco, otras acompañado por un buen libro, arena, sol y música japonesa de shakuhachi. ¿No es esa la verdadera realidad?
Para acompañar, un video de Brian Tairaku Ritchie y Kiku Day que tocan un dúo de shakuhachi titulado Kyorei. Brian usa un shakuhachi fabricado a la occidental.
jueves, 3 de mayo de 2007
Arena X: Tres visiones líquidas sobre Brian Eno
Músicas de Brian Eno del album "The Shutov Assembly" dedicadas por el estante del fondo a la memoria de Tales de Mileto y su concepto del agua.
miércoles, 2 de mayo de 2007
Arena IX: Laberinto: nociones básicas.

Paolo Sartancangeli, en su "El libro de los laberintos" (libro que recomiendo encarecidamente, publicado por la ed. Siruela y prologado por Umberto Eco, otro estudioso del laberinto, principalmente en su novela El nombre de la Rosa) llega a clasificar los laberintos en doce apartados, atendiendo a su forma, casualidad, esquema, bi o tridimensionalidad, etc.
En nuestro caso, con la simplicidad que nos permite el medio en que estamos, (esto es un blog, que dicta y pide una cierta brevedad en los planteamientos y en las entradas), clasificaremos sólo dos tipos de laberinto.
Básicamente cuando hablo de laberinto me refiero al primer tipo. Pero me permito citar en casos excepcionales como ejemplo a los dédalos, ya que esto es un estudio lúdico. No en vano laberinto etimológicamente proviene de la unión de dos palabras:
1.- Labra - gruta, caverna, mina (¿no os suena de algo, Mino-tauro?)
2.- Inda - Jugar, juego de niños
martes, 1 de mayo de 2007
Arena VIII: El coral cerebro
Arena VII: a veces todo concuerda
lunes, 30 de abril de 2007
Arena VI: Laberinto, espejo, ventana.
Arena V: Orden y desorden

"...conviene imaginar todos los órdenes y desórdenes posibles..." (Guillermo de Baskerville, En El nombre de la Rosa, Umberto Eco.
viernes, 27 de abril de 2007
Arena IV: La música y el Laberinto.
Si numeramos desde fuera hacia dentro los ocho senderos que forman el laberinto clásico de siete circulos y seguimos el recorrido, observaremos que se establece un orden de 3-2-1-4, 7-6-5-8.
Si no sabeis música, pero seguro que teneis algún teclado cerca, podeis seguir el guión de abajo en donde los números son el orden que debeis seguir para tocar cada tecla.
El resultado sonoro es curioso, bastante melódico y si lo repetimos varias veces, es hasta obsesivo.Ésta partitura nos ha acompañado desde hace más de 3.500 años.
jueves, 26 de abril de 2007
Arena III: El mito del laberinto

Manera de dibujar un Laberínto clásico.
Con paso leve y prudente
Sentía en derredor las estrellas
En torno a mis pies el mar
Sabía que quizás la siguiente
Fuera la pisada final
Y anduve con ese precario paso
Que alguien llama experiencia.
Hamlet. William Shakespeare
El símbolo del laberinto aparece como icono en todo el mundo en culturas diferentes, en distintas épocas y en lugares tan diversos como Perú, Islandia, Creta, la India, Egipto... Todas las variantes de este Símbolo, han sido datados desde hace más de 3.500 años hasta nuestros días. Quizás sea el relato más popular de la antigüedad, y el éxito que siempre ha tenido no es por casualidad.
EL MITO.
Poseidón, dios de los océanos, obsequió a Minos, Rey de Knossos, Creta, un magnifico toro blanco para que se lo ofrendara en sacrificio, pero éste, no sabemos por qué obscuras razones (pero completamente convenientes para el desarrollo del mito), se apropió del mismo.
Poseidón para vengarse hizo que Pasífae, esposa de Minos, se enamorara perdidamente del toro, que se dejó querer. De tales acrobáticos amores (En algunos relatos se cuenta que la primera edificación que realizó el artífice Dédalo fue el armazón de madera y mimbre con piel de vaca, necesario para tan libidinosos contactos) Pasífae dio a luz al Minotauro (Que imaginariamente traducimos etimológicamente como Toro de Minos, o Toro de la gruta) de cuerpo humano y cabeza de toro que, rápidamente y en obediencia a un oráculo pertinente, fue escondido de las miradas curiosas.
Para ocultar sus vergüenzas —las morales—, Minos encargo a Dédalo la construcción de un vasto palacio del que fuera imposible escapar. El Minotauro exigió como alimento siete doncellas y siete mancebos durante nueve años (otros mitólogos hablan de que el sacrificio fuese realizado cada nueve años, pero parece un tiempo demasiado largo entre dos almuerzos), y su padre, basándose en viejas rencillas, lo arregló todo para que fuesen los atenienses quienes proporcionasen tal joven pasto.
Aquí entra en juego la figura de Teseo, hijo de Egeo rey de Atenas, que se propone liberar a su ciudad de tal truculento juego tauromáquico, y que se hubiera visto abocado al fracaso asegurado si no hubiese intervenido en su ayuda, como no, el eterno femenino personificado por Ariadna, hija de Minos que se enamora de Teseo y obliga a Dédalo a proporcionarle la salida del laberinto a través de un ovillo de hilo...
Teseo mata al Minotauro y se escapa con Ariadna, para abandonarla más tarde en la isla de Delos, según dicen hipnotizado por Dionisio que la quería para si.
Dédalo, descubierto por Minos, y no encontrando éste nadie más para castigar, es encerrado en su propia creación, de la que huye por el aire perdiendo a su hijo Icaro, el primer astronauta de la historia.
De regreso a su casa, el desmemoriado de Teseo olvida cambiar las velas negras de luto de su barco por unas blancas que canten a distancia el éxito de su misión, lo que hace que su padre, en un exceso de amor paterno-filial, se precipite al vacío, al mar que lleva su nombre.
miércoles, 25 de abril de 2007
Arena II: Joseph Beuys


De pequeño era nadador y mis padres nos llevaban los fines de semana a la playa porque "tanta agua dulce no puede ser buena".
A mi lo que me entretenía era hacer pequeños castillos en la arena que se destruían según la marea iba subiendo o grandes canales que se rellenaban de agua con la humedad que rezumaba de la arena mojada según la marea iba bajando.
Mi gran aficción era observar la erosión.
De talludito seguía con mis construcciones hasta que mi hermano pequeño creció lo bastante como para dejarme solo.
Afortunadamente pronto tuve sobrino/as con los que disimular, pues su tío siempre estaba dispuesto a construirles su hoyo o su castillo.
Luego he pensado que lo que hacía era Arte y he descubierto artistas como Joseph Beuys que como yo disfrutan construyendo o dibujando sobre la Arena.
Arena I

Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con Aquel que no muere.
Los dos reyes y los dos laberintos. J.L. Borges El Aleph
















